Pablo Ruiz Picasso niega la existencia de la abstracción. Según el artista, siempre en toda obra abstracta quedan restos de figuración porque el origen de la obra abstracta es un punto de partida figurativo.
«No hay arte abstracto. Siempre hay que empezar con algo. Después puedes eliminar todas las apariencias de la realidad, pero de todos modos la idea del objeto habrá dejado una marca ineludible» — Picasso, 1935